Cuaderno de España: el Cuidado de la Salud

Por CHRISTOPHER HUTCH

MADRID- “¡La sanidad no se vende, se defiende!” exigió la pancarta principal detrás de que miles de trabajadores de la salud marcharon el 7 de enero del 2013. Estos trabajadores de la salud se conocen como la “Marea Blanca,” debido a los blancos de laboratorio que se llevan muchos durante las protestas. Ellos son la voz de la oposición a la privatización previsto del actual sistema sanitario en Madrid.

Los trabajadores de la salud están poniéndose de pie y diciendo, “¡No más concesiones!” Muchos sienten que estos proyectos señalen la transición de una privatización mayor. El Washington Post informa que, “La región de Madrid propone vender la gerencia de seis de los 20 hospitales públicos grandes en su territorio y 27 de los 268 centros de salud.”

La prevista privatización de los hospitales y centros de salud en Madrid significa un desastre para la clase obrera. Cerrar las instalaciones hospitalarias significa largas esperas para atención médica general y con peor calidad. Ya, el desempleo en gran escala y desalojos de viviendas están estirando a los trabajadores españoles a los límites psicológicos y físicos, que es evidente por el aumento del porcentaje de suicidios al año pasado.

La Marea Blanca organizado por el grupo Sanidad en Lucha ha estado en las calles durante meses, incluyendo durante una huelga de dos días en noviembre. Así mismo, intentó sin éxito ganar el favor de los funcionarios electos a través de una petición, en la que recogió más de un millón de firmas.

Por lo tanto, todos reconocen la necesidad de continuar las movilizaciones, huelgas y otras acciones. Participantes en la acción de 7 de enero que se inició en Madrid a la Plaza Neptuno y terminó en la Puerta del Sol, se llenaron con determinación para continuar la lucha para sus derechos humanos y el cuidado de salud de buena calidad. La mayoría ha hablado, y será difícil que el estado español detenga esta subida de la marea.